Me tocó exponer en el Encuentro Linux de 2004 sobre el uso de software libre en las escuelas. Fue un momento memorable: expuse en uno de los salones principales, repleto de gente y muy atenta. Era ya hora de almuerzo y los organizadores me pedían que cerrara, pero habían 20 manos levantadas con preguntas. Así se propuso que podíamos juntar esa tarde en otra sala para seguir charlando de estos temas. Yo pensaba llegarían dos o tres personas, quedé con la boca abierta cuando aparecieron 25 personas o más. En esa conversación salió la idea de crear una comunidad interesada en promover el software libre como alternativa tecnológica para los colegios, aquí el registro:

Pero lo que nos llevó a concretar la idea, fue un par de semanas después cuando a principios de Diciembre 2004, se publicaron los resultados de la evaluación internacional TIMMS, prueba estandarizada que mide logros de aprendizaje de estudiantes de 4° y 8° básico en las áreas de Matemática y Ciencias Naturales. Los resultados fueron desastrosos, muy por bajo el promedio de los otros países participantes, donde la mayoría de los estudiantes estaban en los niveles más bajos y casi sin estudiantes que demostraron dominio sobresaliente. Conscientes de la numerosos recursos y herramientas libres de calidad en esas asignaturas, es que le dimos el vamos a Educalibre.cl.
Ha pasado mucha agua bajo el puente (ya les contaremos en un nuevo post), pero un escenario similar es el que nos impulsa hoy a refundar Educalibre. Primero, fueron las interrupciones al funcionamiento normal de clases debido al estallido social que propició un anómalo fin de año escolar. Luego, la pandemia COVID-19 generó la fractura que hoy estamos viendo. Una fractura que obligó el cierre del espacio escuela y obligó a adoptar el escenario virtual como espacio que facilitan aprendizajes.
Dicho tránsito ha sido un proceso caótico y frustrante en todos los estamentos de la comunidad educativa, desnudando todas las desigualdades sociales y económicas respecto del acceso y el uso a dichos medios y una carencia generalizada de habilidades y competencias en el uso de TICs en el ámbito educativo.
En ese escenario, tenemos certeza que los Recursos Educacionales Abiertos, materiales didácticos, de aprendizaje o investigación que se encuentran en el dominio público o que se publican con licencias de propiedad intelectual que facilitan su uso, adaptación y distribución gratuitos, creados y utilizados a través de Software Libre o de Código Abierto son la mejor opción para apoyar procesos educativos de calidad mediados por las TIC, especialmente en el ámbito de la educación escolar. Tal como en 2004, creemos que esta tendencia es clave para el desarrollo profesional docente, que promueve un contexto abierto a la participación y a la colaboración, que promueve la adquisición de Habilidades de Siglo XXI y un aprendizaje activo y productivo en nuestros estudiantes, procurando la equidad y la inclusión. Y hay mucho más!!
Nuestros niños y jóvenes no pueden esperar. Necesitamos respuestas concretas y de calidad para abordar los desafíos educativos no sólo en medio de esta pandemia, si no también para construir un nuevo futuro. Educalibre, acá vamos de nuevo!!!
Patricio Acevedo y Werner Westermann
Hitos de Educalibre
Volvamos a lo fotografía más arriba, algunos apuntes. Ese día no apareció a la reunión posterior pero si estivo en la charla, Francisco Collao, quien nos abrió las puertas del colegio Luis Campino. Francisco lideró instalaciones de Linux y soluciones cliente-servidor Linux Terminal Server Project LTSP, con a idea de reutilizar hardware obsoleto. Fueron lindas jornadas, donde se avanzaba poco lidiando con hardware incompatible (tarjetas de video!) y de poco rendimiento (tarjetas de red!), pero donde se aprendía mucho, había tiempo para explicarlo todo.
A la extrema derecha de la foto, se encuentra Mauricio Machuca, encargado tecnológico de la red de colegios María Auxiliadora, quienes ya experimentaban con el uso de software libre. Él nos abrió las puertas del colegio María Auxiliadora de Avda. Matta, donde realizamos instalaciones de LTSP, se reabrió un laboratorio con 40 equipos. A las instalaciones llegaban adolescentes talentosos con la informática involucrados en redes de linuxeros, como Leonardo Olmos, el que está peluseando en la foto.
De la instalación de sistema operativos, aprovechamos de instalar y luego capacitar en el uso de software educativo (GCompris, Geogebra) o pertinente (ofimática, wikis), como lo hicimos en el colegio Carmela Carvajal de Prat de Providencia. Los chicos de Linux Chillán replicaron esta idea de «install fest» en colegios de Chillán, entusiasmando a profesores como Nelson Miranda. La gráfica inicial de Educalibre, obra de Ariel López.
En 2006 nos invitaron a sumarnos a la campaña ciudadana «Un Computador por Niño», iniciada por Luis Ramírez buscando generar apoyo para una política pública que dotara a los estudiantes de un computador. Ahí conocí a Patricio Acevedo, profesor, con quien compartíamos el interés educativo de contar con la propiedad de un dispositivo como el entregado en Uruguay, el famoso OLPC del MIT. Este computador corría con la plataforma Sugar, una interfaz pensada para el aprendizaje y concebida desde las teorías «construccionistas», legado desde los máximos exponentes del aprendizaje profundo a través de la tecnología (Papert), cada vez más vigente. Nos involucramos con la organización y terminamos fundando la versión local, Sugar Labs Chile.
Con ganas de probar Sugar (logo chilenizado) en situación real, nos acercamos al colegio Florence Nightingale de Macul e implementamos Sugar y sus aplicaciones a través de una solución de un pendrive o tarjeta SM, para no tener que lidear con la instalación de sistemas operativos en los equipos. Implementamos el segundo semestre de 2009, también fue una linda escuela con altos y bajos, tratando de incidir en el logro de aprendizaje y gestionar eficientemente los pendrives. Patricio lideró aquella implementación, trabaja hasta hoy en el Florence Nightingale.
Trabajando en educación a distancia y elaborando cursos en línea, quise replicar el encuentro de usuarios y desarrolladores de la plataforma libre Moodle. Desde el 2006 hasta el 2011 (logo de versiuón 2010, acorde el centenario patrio) se realizó en el Moodle Moot Chile cada año convocando a compartir buenas prácticas del uso de Moodle para la educación mediada por este entorno, principalmente en instituciones de educación superior, incluso fuera de Santiago. Ahí conocí a entusiastas y amigos como Víctor Barragán y Roberto San Martín, que ayudaron a su organización y con quienes también tenemos intención de retomar el Moodle Moot. La gráfica de Moodle Moot Chile y Sugar Labs Chile, obra de Hernán Núñez.
En 2008, quisimos darle otra proyección a Educalibre y queríamos dedicarnos de verdad en sus lineas de trabajo, emprendimos la formalización con ONG Corporación. La fotografía registra el evento fundacional, muchos de ellos entusiastas y quienes nos apoyaron siempre: Patricia Peña, Marcela Ponce, Johana Ladrón de Guevara, Ana Elena Schalk, Alberto Cerda, Jens Hardings, Eric Báez, Nelson Miranda, Edgardo Astete, Marco Zúñiga, Cristian Sepúlveda, Carlos Sandoval. El entusiasmo inicial fue motivante, incluso tuvimos oficina en la ONG Derechos Digitales. Pero lentamente los compromisos y prioridades personales no dieron espacio a destinar el tiempo y trabajo necesario para consolidar la institución. Seguimos, más o menos, conectados y trabajando en líneas similares
Agradecimientos especiales para Patricio Acevedo por haber perseverado en mantener Educalibre hasta hoy, a como diera lugar. Hasta que llegó este momento nacional y global que lo cambió todo, que cambiará la educación. Educalibre tiene una postura y voz para contribuir a crear una educación de calidad e inclusiva desde la equidad y la colaboración para construir un mundo sustentable y una sociedad libre.